Qué es el ronmiel
Una bebida con figura de calidad propia, que mucha gente confunde con un ron dulce.
Ron con miel, no ron dulce
El ronmiel es ron combinado con miel de abeja. No es un ron al que se le añade azúcar ni un ron especiado: la miel está ahí como ingrediente, y es lo que le da el color ámbar, la textura algo más densa y el dulzor.
El Cocal se embotella a 30 % vol, por debajo de un ron, que suele andar en el 37,5 %. Esa diferencia de grado es parte de por qué se bebe como se bebe: en vaso pequeño y de sobremesa, no en combinado largo.
Una indicación geográfica propia
Ronmiel de Canarias es una indicación geográfica protegida, el mismo tipo de figura europea que ampara a una denominación de origen de vino. Reconoce el origen y la forma de elaboración de este producto en las islas.
Conviene saberlo porque en el mercado hay «rones con miel» hechos en cualquier sitio. La figura no es un adorno: es lo que separa un ronmiel canario de una imitación.
Canarias tiene además una historia larga con el ron, ligada al cultivo de la caña de azúcar, que llegó al archipiélago en el siglo XVI y lo convirtió en escala obligada hacia América.
Las notas de cata
La ficha de la casa lo describe así:
- Vista: color ámbar con ribetes de oro viejo, limpio y brillante.
- Nariz: complejo y de intensidad alta, con notas de cañas santas, florales y cítricas.
- Boca: dulce pero elegante, con recorrido amable y notas mentoladas y balsámicas.
- Final: amargo y persistente, con buen cuerpo.
El detalle que importa es el final amargo. Un licor dulce sin contrapeso cansa a la segunda copa. Ese amargo persistente es lo que hace que el Cocal se pueda repetir, y es la diferencia entre un ronmiel bien hecho y uno que sabe a caramelo.
Cocal y Guajiro, de la misma casa
Las dos marcas son de Destilerías San Bartolomé de Tejina y las dos hacen ronmiel. La diferencia práctica es la graduación: el Guajiro se vende al 20 % y al 30 %, mientras que el Cocal va siempre al 30 %.
El de 20 es más suave y sabe más a miel fresca; el de 30 tiene más cuerpo y un final más largo. No hay uno mejor: hay el que le va a cada uno.